Lectio Divina Ascensión del Señor, Ciclo A
Evangelio del día 13 de mayo Juan 14,1-12
Lectio:
Resurrección, Ascensión y Pentecostés son tablas de un mismo tríptico. Las tres fiestas proclaman que una vida entregada por amor, como la de Jesús, es la que Dios Padre quiere para la humanidad. Para conseguirlo, los discípulos tienen el ejemplo del Señor Jesús, la promesa del Padre y la fuerza del Espíritu Santo. El evangelio de Mateo que hoy proclamamos narra esta tarea discipular.
Meditatio:
Cristo resucitado y ascendido al cielo no está lejos de los suyos. Seguirá siendo compañero de camino e impulsor de su misión, confiada a sus seguidores de todos los tiempos. Nosotros, discípulos misioneros, no podemos quedarnos «mirando al cielo». Su mandato de «Id y haced» va dirigido hoy a todos y cada uno de nosotros. ¿A qué me invitan hoy las palabras de Jesús? ¿Cómo voy a concretar este evangelio para hacerlo vida?
Oratio:
Señor, que no nos quedemos mirando al cielo. Que nuestra mirada a lo alto sea para fijar nuestros pies misioneros en la tierra de una manera más decidida; que nuestra mirada a lo alto sea para acompañar mejor a hombres y mujeres en el camino del testimonio y del discipulado. Cuenta con nuestras manos, con nuestros pies, con nuestros corazones y con nuestros labios.
