Lectio Divina 29º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A
Evangelio del día 18 de octubre Mateo 22,15-21
Lectio:
Jesús responde a la pregunta trampa que le formulan sus adversarios. El emperador imprime su imagen en las cosas que le pertenecen, pero su gobierno no reemplaza al reinado de Dios en las personas y en el mundo. El ser humano, desde los orígenes, lleva impresa la imagen de Dios. Él es su único Señor y los demás poderes (político, económico…) han de ser relativizados.
Meditatio:
El evangelio nos recuerda que llevamos grabada la imagen de Dios en nuestro ser y debemos ser consecuentes. Es una llamada a unificar nuestra vida, a no dividir la realidad por parcelas (tiempo de ir a misa, tiempo libre, tiempo para trabajar, para la familia…). Toda nuestra vida tiene que ver con Dios y con su reino. ¿Somos creyentes a tiempo completo, en todos los ámbitos, público y privado, en todas nuestras acciones y con todas las personas?
Oratio:
¡Déjanos contemplar tu rostro, Señor! Porque solo enraizados en ti podremos unificar nuestra vida en tu amor, porque solo arraigados en ti podremos manifestarnos ante el mundo como imagen y semejanza tuya, con nuestras palabras y nuestras acciones.
