Lectio Divina 28º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A
Evangelio del día 11 de octubre Mateo 22,1-14
Lectio:
Jesús está hablando a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo que no admiten la nueva imagen de Dios que el Señor vino a ofrecer. Ahora, mediante una parábola, habla de la universalidad de la salvación, del rechazo de las autoridades religiosas de Israel a aceptar al Dios de Jesús y de que es necesario revestirse con el traje de fiesta del Evangelio para entrar en el reino.
Meditatio:
Hemos sido invitados al gran banquete del reino. Somos comensales elegidos y somos también los siervos enviados a invitar a otros. Solo seremos admitidos si llevamos puesto el traje de fiesta del Evangelio. La responsabilidad es muy grande, pero también la celebración final que nos espera. Pensemos: ¿A qué me compromete, concretamente, el texto del evangelio de hoy?
Oratio:
En un momento de oración, permanezco junto al Señor como siervo fiel. Escucho su mandato: «Ve», «Encuentra», «Llama a la boda». Le expreso mis miedos y dificultades para ir «a los cruces de los caminos». Acojo su Palabra y me lleno de su presencia para luego poder «salir».
